KleanPal Pro facilita lactancia laboral en América Latina
La marca mostró un equipo que lava, esteriliza y almacena piezas de lactancia en un solo ciclo, buscando liberar tiempo para la madre trabajadora.
Redacción T21 / 06.10.2026 / 8:01 am

En América Latina y el Caribe, solo el 43% de los bebés menores de seis meses se alimenta exclusivamente con leche materna, frente a un promedio mundial de 48%, de acuerdo con UNICEF. El organismo señala entre las causas la dificultad de hacer compatible la lactancia con la vida laboral. En ese cruce entre trabajo y crianza hay una tarea que rara vez aparece en la conversación pública: el tiempo que toma extraer, conservar y mantener limpio todo lo que permite que un bebé siga recibiendo leche materna cuando su mamá no está.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) y UNICEF recomiendan la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida y advierten que, para lograrlo, las madres trabajadoras necesitan al menos 18 semanas de licencia remunerada, idealmente seis meses o más. En la región, esa meta está lejos. Según el boletín Tiempos para cuidar en América Latina y el Caribe, publicado en 2025 por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), solo 5 países cuentan con 18 semanas o más de licencia de maternidad; 10 ofrecen entre 14 y 17 semanas, y 18 otorgan menos de las 14 semanas.
En la mayoría de los países, la licencia termina antes de que el bebé cumpla los seis meses de lactancia exclusiva recomendada, y la extracción de leche se convierte en la forma de sostenerla. A esto se suma que no todas las mujeres acceden a ese derecho: de acuerdo con CEPAL y OIT, sólo el 50% de las mujeres de la región participa en el mercado laboral, frente al 75% de los hombres, y el 52% de las ocupadas no cotiza ni está afiliada a un sistema de seguridad social, requisito que en la mayoría de los países es indispensable para acceder a la licencia.
Cada sesión de extracción implica mucho más que el tiempo frente al extractor ya que, conservar la leche, desarmar las piezas, lavarlas, desinfectarlas y dejarlas secar para la siguiente toma, es una rutina que se repite varias veces al día, en casa y, cuando existen las condiciones, en el lugar de trabajo. No figura en ningún horario laboral, pero pesa en la decisión de continuar o no con la lactancia.
Esa rutina se suma a una carga que ya es desigual. La CEPAL estima que en la región las mujeres dedican el 19,6% de su tiempo al trabajo doméstico y de cuidados no remunerado, frente al 7,3% de los hombres: casi el triple. Entre la población ocupada, ellas destinan entre 6,3 y 29,5 horas más por semana que ellos a estas tareas.
Los organismos internacionales coinciden en que la respuesta pasa por la corresponsabilidad. La OMS y UNICEF piden que, al regresar al trabajo, las madres cuenten con salas de lactancia higiénicas, espacios para almacenar la leche, pausas para la extracción y arreglos laborales flexibles que también permitan a sus parejas involucrarse en el cuidado.
En este contexto, Momcozy, marca especializada en productos para la maternidad y la lactancia, busca visibilizar la dimensión práctica de amamantar mientras se trabaja: las tareas repetitivas que rodean la extracción y que consumen tiempo que podría destinarse al descanso o al vínculo con el bebé.
“Las licencias y los espacios de lactancia son la base, y ninguna tecnología los reemplaza. Lo que sí podemos hacer como marca es quitarle tiempo a la parte más repetitiva de la rutina. Cada minuto que una mamá, o quien la acompaña, no pasa lavando piezas a mano es un minuto que vuelve a su descanso, a su trabajo o a su bebé. Queremos que ese tiempo regrese al cuidado, no a la limpieza”, afirmó Angélica Nieves, vocera de Momcozy para Latinoamérica.
Con ese objetivo, la marca presentó en la región el KleanPal Pro, un equipo que lava, esteriliza, seca y almacena biberones y piezas de extractor en un solo ciclo automático. Cuenta con 26 chorros de agua (12 dirigidos al interior de los biberones y 14 al exterior), un modo de lavado rápido de 19 minutos, esterilización con vapor a 100 °C, secado con filtro HEPA H13 y almacenamiento higiénico de hasta 72 horas, con nueve combinaciones de programas según la rutina de cada familia.
El equipo admite hasta cuatro biberones por ciclo, o dos a tres cuando se incluyen las piezas del extractor, además de mordederas y otros accesorios de alimentación, y utiliza 2,5 litros de agua por ciclo.
Sostener la lactancia más allá de la licencia no depende de una sola persona ni de un producto. Requiere políticas que amplíen los tiempos para cuidar, empleadores que habiliten espacios y pausas, y entornos familiares que asuman como propia la logística diaria de la extracción.
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