Ceplan llama a alinear formación técnica con oportunidades laborales
La brecha entre formación y empleo persiste y el Ceplan propone orientar la educación técnica hacia las necesidades de cada territorio para impulsar el desarrollo.
Redacción T21 / 25.09.2026 / 3:38 pm

Acercar la formación profesional y técnica a las oportunidades laborales y productivas de cada territorio es clave para que los jóvenes puedan proyectar su futuro con mayor información y para que las regiones cuenten con el talento que requieren para impulsar su desarrollo, señaló el presidente del Consejo Directivo del Centro Nacional de Planeamiento Estratégico (Ceplan), Saúl Barrera Ayala.
Durante el conversatorio virtual “Profesionales que el Perú necesita para crecer”, organizado por el Instituto Peruano de Administración de Empresas (IPAE), participaron el ministro de Trabajo y Promoción del Empleo, Juan Sheput; el supervisor de Sostenibilidad y Responsabilidad Social de Aceros Arequipa, Sergio Mija; y Barrera Ayala.
En su intervención, el titular del Ceplan advirtió que todavía existe una importante brecha entre la formación y las características del empleo. De acuerdo con los datos presentados, el 57 % de la población económicamente activa (PEA) ocupada se desempeña en puestos que no corresponden con su capacidad o nivel educativo.
Esta situación adquiere especial relevancia frente a las transformaciones que experimentará el mercado laboral. Según señaló, hacia el 2050 el país requerirá profesionales y técnicos capaces de responder a los cambios tecnológicos, económicos y productivos, con competencias que abarcan desde inteligencia artificial, big data, redes y ciberseguridad hasta pensamiento creativo y analítico, reflexión crítica, aprendizaje permanente, flexibilidad, ética y sostenibilidad.
La formación técnica abre oportunidades laborales
El Ceplan destacó que la educación técnica constituye una alternativa con oportunidades de inserción laboral que todavía pueden ser mejor aprovechadas. Como ejemplo, se mencionó que este año se registran 7 738 puestos demandados en mecánica y metalurgia, una de las especialidades técnicas con mayor requerimiento. Sin embargo, esta demanda convive con una baja participación de estudiantes en modalidades técnicas durante la secundaria. Según las cifras expuestas, solo el 11 % de los escolares de secundaria accede a una modalidad técnica.
La información presentada para América Latina también muestra diferencias en los resultados laborales: una persona con educación técnica superior puede alcanzar ingresos 41 % mayores que quien culminó únicamente la secundaria y reducir su riesgo de pobreza de 16 % a 8 %.
Cada región requiere capacidades diferentes
La demanda de profesionales y técnicos no es homogénea en el país. Las oportunidades dependen de las actividades productivas, los recursos y los proyectos que se desarrollan o tienen potencial en cada territorio.
Entre los ejemplos mencionados durante el conversatorio figuran la acuicultura en Piura; la agroindustria asociada a Chancay y Chavimochic; la industria naval y portuaria; la minería y metalurgia; la actividad forestal en la Amazonía; y las energías renovables y otros desarrollos productivos en el sur del país. “Muchas veces los jóvenes toman decisiones sobre su futuro profesional sin contar con información suficiente sobre cuáles son las oportunidades laborales en sus propias regiones”, sostuvo.
En ese sentido, explicó que la planificación territorial permite identificar las potencialidades de cada localidad, sus desafíos y las capacidades profesionales y técnicas que será necesario desarrollar para aprovechar esas oportunidades.
Los Planes de Desarrollo Regional Concertado y los Planes de Desarrollo Local Concertado cumplen un papel relevante, al permitir que los objetivos nacionales se articulen con las características y necesidades específicas de cada territorio.
Planificar hoy el talento que el país necesitará mañana
Esta mirada también está incorporada en el Plan Estratégico de Desarrollo Nacional al 2050, formulado y actualizado por el Ceplan, que establece entre sus cuatro objetivos nacionales uno orientado a fortalecer la competitividad y la innovación.
Entre las metas planteadas hacia el 2050, se encuentra elevar el empleo formal del 29 % registrado en 2024 al 60 %, así como incrementar el PBI per cápita. Para avanzar hacia estos objetivos resulta necesario articular las políticas de competitividad y productividad con aquellas relacionadas con educación superior y técnico-productiva, empleo decente y desarrollo industrial.
En esta perspectiva, Barrera resaltó también el aporte del Observatorio Nacional de Prospectiva del Ceplan, que permite analizar tendencias y anticipar transformaciones que podrían incidir en el desarrollo del país. Esta información puede ser útil para que jóvenes, instituciones educativas, empresas y entidades públicas conozcan con anticipación los cambios que podrían modificar las oportunidades de formación y empleo.
En esa línea, el presidente del Ceplan señaló su apertura para incorporar distintas perspectivas en este proceso, destacando que la prospectiva requiere del aporte de diversos actores para identificar tendencias, anticipar transformaciones y construir respuestas frente a los cambios que enfrenta el mundo.
De esta manera, la articulación entre la visión nacional, la planificación territorial y la formación del talento busca generar mejores condiciones para que cada región desarrolle sus potencialidades y contribuya, desde sus propias capacidades, al crecimiento del Perú.
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