Conectividad minera se convierte en infraestructura crítica
La digitalización transforma la conectividad de minas, pasando de soporte administrativo a componente estratégico de la operación.
Redacción T21 / 10.09.2026 / 2:22 pm

Durante años, la conectividad en una operación minera estuvo asociada principalmente a las necesidades corporativas y administrativas. Sin embargo, la creciente digitalización de la industria ha transformado radicalmente este escenario. Una mina cada vez más digital no puede operar sobre una red concebida únicamente para el back office.
Hoy, las redes soportan procesos directamente vinculados con la operación: monitoreo de activos, gestión de flotas, videovigilancia, sensores IoT, automatización, mantenimiento predictivo y sistemas de operación remota. En una industria donde cada vez más decisiones dependen de información generada y procesada en tiempo real, la conectividad ha dejado de ser únicamente un servicio de soporte para convertirse en un componente estratégico de la infraestructura operativa.
Este cambio plantea nuevas exigencias. Ya no se trata únicamente de contar con acceso a internet o mayor capacidad de transmisión, sino de disponer de redes diseñadas para garantizar disponibilidad, redundancia, seguridad y capacidad de crecimiento en entornos donde la continuidad de las comunicaciones puede tener un impacto directo en la productividad y eficiencia de la operación.
Cuando una red deja de ser soporte y pasa a ser crítica
La digitalización está llevando a las compañías mineras a conectar un número cada vez mayor de equipos, sistemas y plataformas. La información generada en campo debe viajar de forma segura y confiable hacia centros de control, plataformas de análisis o entornos cloud, permitiendo monitorear procesos y tomar decisiones con mayor rapidez.
En este contexto, una interrupción en la red puede afectar mucho más que las comunicaciones administrativas. Por ello, la infraestructura de telecomunicaciones debe ser concebida bajo estándares similares a los de otros componentes críticos del negocio. Redundancia, resiliencia, escalabilidad y ciberseguridad son hoy factores fundamentales, especialmente en operaciones distribuidas geográficamente y ubicadas en zonas donde las condiciones de acceso representan desafíos adicionales.
“La conectividad está pasando de ser un habilitador del back office a convertirse en parte de la infraestructura crítica de la operación minera. La convergencia entre TI y OT exige redes capaces de acompañar procesos cada vez más automatizados y basados en datos, manteniendo los niveles de disponibilidad y seguridad que requiere una operación que funciona 24/7 y que no puede detenerse”, señala Neptali Mayorga, director de Red y Servicios de InterNexa Perú.
Uno de los principales cambios que atraviesa la industria es la creciente integración entre las Tecnologías de la Información (TI) y las Tecnologías de Operación (OT). Mientras las primeras estuvieron tradicionalmente vinculadas a los sistemas corporativos, las tecnologías operacionales están directamente relacionadas con los procesos productivos y el funcionamiento de los activos. Hoy, ambos mundos requieren intercambiar información de manera cada vez más rápida y segura.
La incorporación de sensores, automatización, analítica avanzada, inteligencia artificial y herramientas de monitoreo está multiplicando la cantidad de datos que circulan dentro de una operación minera. Esto obliga a contar con una infraestructura capaz no solo de soportar mayores volúmenes de tráfico, sino también de transportar información crítica con altos niveles de disponibilidad y seguridad.
En este escenario, la fibra óptica cumple un papel fundamental como base para conectar instalaciones, operaciones y centros de procesamiento de información. A ello se suman capacidades complementarias como servicios cloud, ciberseguridad, datacenter y monitoreo, que permiten construir ecosistemas tecnológicos cada vez más integrados.
La conectividad se convierte así en el puente que permite que los datos generados en campo se transformen en información útil para mejorar procesos, optimizar recursos y fortalecer la toma de decisiones. “La evolución tecnológica de la minería continuará impulsando una mayor automatización y un incremento en el número de dispositivos y sistemas conectados. Por ello, pensar en conectividad implica también anticiparse a las necesidades futuras de la operación”, agrega Mayorga.
Las redes deben estar preparadas para crecer, integrar nuevas tecnologías y acompañar la evolución digital de las compañías sin comprometer la continuidad del negocio. Para InterNexa, el desafío está en acompañar a sectores estratégicos como la minería con infraestructura digital capaz de responder a las exigencias de operaciones cada vez más complejas, distribuidas y dependientes de información en tiempo real.
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