Experian: 73,5% recibió fraude y IA podría ayudar a detectarlo
El estudio de Experian Perú muestra cómo la exposición al fraude está transformando hábitos y expectativas, y cómo la IA podría desempeñar un papel clave en la detección y prevención.
Redacción T21 / 02.09.2026 / 4:29 pm

- El nuevo estudio de Experian Perú revela que la exposición al fraude ya está modificando los hábitos y expectativas de los usuarios, que buscan más señales de seguridad para confiar en sus interacciones digitales.
- La inteligencia artificial introduce un nuevo desafío: además de verificar identidades, el avance de agentes capaces de actuar en representación de las personas exigirá validar autorizaciones, contexto e interacciones.
Comprar, pagar, transferir o acceder a servicios financieros desde canales digitales ya forma parte de la vida cotidiana de millones de personas. A medida que estas interacciones se vuelven más frecuentes, también evoluciona un elemento fundamental para sostenerlas: la confianza digital, que consiste en la capacidad de reconocer con quién interactuamos, qué información compartimos y qué señales nos permiten actuar con seguridad.
En ese contexto, el nuevo estudio de Experian Perú, “Del fraude a la confianza digital: riesgos, prevención e inteligencia artificial en Perú”, revela que el 73,5 % de los peruanos recibió al menos un intento de fraude durante el último año, mientras que el 36,5 % señala haberlos experimentado varias veces. Más allá de dimensionar la exposición, los resultados permiten entender cómo esta realidad está transformando los comportamientos y expectativas de los usuarios en entornos digitales.
La exposición, además, ocurre en actividades que ya forman parte de la rutina de las personas: mensajes o chats, compras en línea, aplicaciones móviles y transacciones. El 95 % considera que estos casos ocurren con frecuencia en el país y el 71 % conoce a alguien que fue víctima, reforzando la idea de que el riesgo ya no se percibe como una situación aislada.
“La exposición al fraude está generando un usuario más cauteloso, pero también más exigente. Las personas ya incorporan hábitos como evitar llamadas desconocidas, utilizar plataformas conocidas o verificar antes de ingresar a un enlace. El siguiente paso es que esa cautela pueda convertirse en confianza: que los usuarios cuenten con señales claras para reconocer una interacción legítima y puedan desenvolverse con seguridad sin renunciar a la rapidez y facilidad que les ofrece la digitalización”, explica Alfredo Monasi, Pre-Sales Specialist de Experian Perú.
Los resultados refuerzan esta nueva expectativa: el 44 % prioriza los controles robustos de seguridad al evaluar una interacción, por encima de una marca conocida (32 %) o de un proceso rápido y sencillo (24 %). La seguridad adquiere así un peso mayor que la conveniencia y se convierte en una condición cada vez más relevante de la experiencia digital.
La inteligencia artificial plantea una nueva frontera para la confianza digital
La inteligencia artificial lleva este desafío a una nueva etapa. El 48 % de los peruanos se siente poco o nada seguro de poder identificar una llamada, mensaje, imagen o video creado o alterado con IA. Al mismo tiempo, existe apertura hacia la propia tecnología como herramienta de protección: el 57 % permitiría que soluciones de IA analicen información para detectar posibles fraudes y el 88 % quiere aprender a reconocer engaños creados con esta tecnología.
Esta evolución será aún más relevante con el desarrollo de agentes de inteligencia artificial capaces de buscar información, comparar alternativas, interactuar con organizaciones e incluso ejecutar determinadas acciones en representación de las personas. Si durante años una de las principales preguntas de la confianza digital fue si una persona era quien decía ser, el siguiente desafío será también determinar si un agente realmente representa a esa persona y cuenta con autorización para actuar en su nombre.
“La IA está cambiando las señales que tradicionalmente utilizábamos para decidir si una interacción era legítima. En un entorno donde personas y agentes inteligentes comenzarán a interactuar con mayor frecuencia, la confianza dependerá cada vez más de poder validar identidades, autorizaciones y contexto. Ahí los datos de calidad, la analítica y la inteligencia artificial adquieren un rol fundamental para identificar comportamientos inusuales y generar confianza en tiempo real”, agrega Alfredo Monasi.
La evolución del fraude muestra así una transformación más amplia de la confianza digital. En un ecosistema financiero donde circula cada vez más información y participan personas, organizaciones y nuevas tecnologías, el desafío dejará de ser únicamente detectar amenazas para avanzar hacia la capacidad de validar interacciones en tiempo real. Datos confiables, identidad, analítica e inteligencia artificial serán piezas cada vez más relevantes para construir esa nueva infraestructura de confianza.
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