Da Vinci optimiza cirugías bariátricas de revisión con visión 3D
La robótica Da Vinci facilita revisiones de cirugía bariátrica al abordar anatomía compleja y adherencias, con beneficio en precisión y recuperación.
Redacción T21 / 04.09.2026 / 4:50 pm

En el Perú, una de cada cuatro personas mayores de 15 años presenta obesidad, según el Ministerio de Salud (Minsa). Para los casos más severos, la cirugía bariátrica puede ser una alternativa para tratar esta enfermedad. Sin embargo, algunos pacientes pueden volver a ganar peso con los años o presentar otras condiciones que hagan necesaria una nueva intervención.
Esta reganancia de peso no significa que todos los pacientes deban volver al quirófano. Sin embargo, cuando una segunda cirugía es necesaria, el procedimiento puede ser más complejo: el especialista ya no trabaja sobre una anatomía intacta, sino sobre tejidos que fueron intervenidos previamente y que pueden presentar cicatrices internas o adherencias.
“En nuestra experiencia hemos tenido la posibilidad de reoperar pacientes que habían tenido cirugías previas en otras instituciones. Es justamente en estos espacios donde pueden existir adherencias y el trabajo se vuelve más difícil”, explica el Dr. Luciano Poggi, especialista en tratamiento de la obesidad y Cirugía Robótica de la Clínica Anglo Americana.
¿Qué cambia cuando se opera por segunda vez?
Cuando una zona ya fue intervenida, el proceso de recuperación puede dejar cicatrices internas que modifican la anatomía original. En una segunda cirugía, el especialista debe identificar con claridad cada estructura y trabajar cuidadosamente alrededor de tejidos que pueden encontrarse unidos entre sí.
Es precisamente en este tipo de escenarios donde la cirugía robótica Da Vinci puede aportar ventajas para el cirujano. El sistema proporciona una visión tridimensional y ampliada de la zona que se está operando, además de instrumentos articulados que permiten realizar movimientos pequeños y precisos en espacios de difícil acceso.
A ello se suma la tecnología Firefly, que mediante el uso de verde de indocianina permite visualizar el flujo sanguíneo de los tejidos durante la intervención. Esta información puede ser especialmente útil cuando se trabaja sobre zonas previamente operadas, ya que ayuda al especialista a evaluar en tiempo real la irrigación de los tejidos.
“En las cirugías de revisión, cuando existe una anatomía compleja, es donde el sistema Da Vinci ha mostrado importantes ventajas. La articulación de los brazos robóticos permite trabajar con mayor precisión y tener un mejor cuidado de los tejidos”, señala el médico.
La plataforma también permite realizar la intervención con menor presión dentro del abdomen, un aspecto especialmente relevante en personas con obesidad severa, ya que una presión elevada durante la operación puede tener un mayor impacto sobre su función cardiovascular y respiratoria.
Menos de 24 horas de hospitalización
Los avances en cirugía mínimamente invasiva también han permitido reducir significativamente los tiempos de recuperación. Actualmente, una cirugía bariátrica puede durar, dependiendo de su complejidad, entre 30 y 90 minutos, mientras que la hospitalización puede ser menor a 24 horas cuando la evolución del paciente es favorable y cumple con todos los criterios médicos para recibir el alta.
Las pequeñas incisiones utilizadas tanto en cirugía laparoscópica como robótica facilitan además que el paciente pueda movilizarse rápidamente después de la intervención y contribuyen a reducir el dolor y algunas complicaciones posteriores.
Pero la tecnología no reemplaza un elemento fundamental: la evaluación integral del paciente. Antes de una cirugía bariátrica, y más aún si se trata de una segunda intervención, es necesario evaluar su estado nutricional y psicológico, además de descartar o controlar enfermedades asociadas a la obesidad, como diabetes, alteraciones del colesterol o problemas cardiovasculares.
En 2004, la Clínica Anglo Americana fue escenario de la primera manga gástrica realizada en el Perú. Actualmente, el abordaje de la obesidad contempla no solo el procedimiento quirúrgico, sino también una evaluación previa y un seguimiento multidisciplinario que incluye especialistas en nutrición y psicología.
“La cirugía es solo el comienzo de un tratamiento. Los pacientes que pasan por una cirugía bariátrica deberían ser seguidos idealmente de por vida por un equipo especializado en obesidad”, enfatiza Poggi.
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